Descripción
Este cuento nos enseña que nuestras opiniones sobre la verdad nunca son absolutas. Dado que cada persona percibe el mundo de manera diferente, nuestras percepciones están parcializadas y nunca abarcan toda la realidad.
Este cuento nos enseña que nuestras opiniones sobre la verdad nunca son absolutas. Dado que cada persona percibe el mundo de manera diferente, nuestras percepciones están parcializadas y nunca abarcan toda la realidad.